El Thrash Metal se originó en Estados Unidos, más precisamente en el estado de California, para luego expandirse a Europa, sobre todo a Alemania.
En 1982, el dueño del sello Metal Blade Records, Brian Slagel, editó dos compilados compuestos por canciones de bandas pequeñas sin contratos discográficos: los Metal Massacre, Vol. I y II. Es en el segundo compilado en donde aparece por primera vez una canción de Metallica. Cuenta la historia que Lars Ulrich (histórico baterista de Metallica) le preguntó a Slagel: "Si formo una banda, ¿me das un lugar?". Así fue como Ulrich se juntó con James Heatfield, Dave Mustaine y Ron McGovney y compuso Hit the Lights, la primera canción de la banda precursora del Thrash Metal.
Musicalmente, el Thrash Metal adquirió la agresividad y la velocidad del Hardcore Punk y la combinó con la técnica y la rudeza de la NWOBHM, llevando al Heavy Metal que se practicaba en esos años a un nivel superior de violencia y potencia.
El rasgo principal del Thrash y lo que todo fanático busca son los riffs de guitarra. Todos los grandes discos del estilo tienen riffs memorables. Los solos de guitarra también son fundamentales, demandando en algunos casos una gran capacidad técnica debido a la velocidad con que son ejecutados. La rapidez y los cambios de tiempo definen al Thrash. En su momento fue una revolución musical. Hoy en día sigue siendo uno de los estilos más agresivos de la música.
Las letras en el Thrash Metal
Las letras de las canciones de Thrash Metal incluyen tópicos como el aislamiento, la corrupción, la injusticia, la muerte, el asesinato, la adicción, el suicidio, las guerras y otros males que sufren las personas y las sociedads. No todos ellos son tratados desde la misma perspectiva. Por ejemplo, se puede hablar de la guerra legitimándola o denunciando sus costos y las muertes inocentes que provoca. De todos modos, cada banda suele apuntar hacia uno o varios temas, diferenciándose entre sí. El humor y la ironía también se pueden encontrar, pero constituyen la excepción y no la regla.
Los primeros lanzamientos
1983 fue el año en el que finalmente explotó el Thrash Metal. La edición de los primeros discos de Metallica y Slayer dieron comienzo a una larga lista de lanzamientos en los años siguientes.
A pesar de las limitaciones técnicas y de destreza, Metallica logró un sonido totalmente distinto al que practicaban las bandas de Heavy Metal de esa época. La clave estuvo en el machaque de guitarras, los ritmos acelerados y claro, el hecho de ser los primeros. El álbum vendió más de 3 millones de copias sólo en Estados Unidos y contiene clásicos que aún hoy son aclamados (Seek and Destroy, The Four Horsemen). También hay una rareza: un tema instrumental con un solo de bajo, (Anesthesia) Pulling Teeth.El 25 de julio de 1983 salió Kill Em All. El nombre del disco iba a ser otro pero cuando el sello se negó, el bajista Cliff Burton dijo, enojado, "hay que matarlos a todos" y así fue como surgió el nombre final.
Meses más tarde, a fines de 1983, Slayer logró editar Show no Mercy, el cual tiene un sonido bastante pobre pero que ya mostraba las cualidades de los californianos en temas como Evil has no Boundaries, The Antichrist o Black Magic. La gran diferencia con Metallica está en la imagen y la estética satánicas que Slayer adoptó y en las letras, muchas veces inspiradas en las historias de famosos asesinos seriales.
Por último, también se puede incluir a Melissa, primer disco de Mercyful Fate, sobre todo por la influencia que tuvo en bandas venideras. Su música estaba entre el naciente Thrash y el bien establecido Hard Rock. La imagen y las letras oscuras sumadas a las cruces invertidas con las que King Diamond (cantante) adornaba su cara son un legado imborrable para cientos de grupos que adoptarían esa misma estética.
Después de la aparición de los primeros discos de Thrash de la mano de Metallica y Slayer, los nombres comenzarían a sumarse a partir de 1984 conformando una larga y espectacular lista de discos clásicos.
Los Cuatro Grandes
Se conoce como "The Big Four" al grupo que forman Metallica, Slayer, Anthrax y Megadeth, los iniciadores y, a la vez, los más importantes exponentes del Thrash Metal. Los dos primeros ya habían hecho sus debuts discográficos en 1983. Anthrax lo haría un año después, a pesar de que la banda ya llevaba algunos años tocando en vivo y consolidándose (incluso ya tenía un demo, Soldiers of Metal). Fistful of Metal fue la respuesta de la costa este de Estados Unidos a lo que hacían sus colegas del otro lado del país. El disco tiene un sonido más europeo y cuenta con Neil Turbin en voces, quien después sería reemplazado por Joey Belladonna, el cantante histórico de Anthrax.
Por su parte, Megadeth debió esperar hasta 1985 para ver su debut en las calles. Luego de ser echado de Metallica por sus problemas con las drogas y el alcohol, Dave Mustaine, el principal creador de la cualidad más importante del Thrash (el uso machacante y agresivo de la guitarra) tardó un tiempo en conformar su propia banda y componer Killing is my Business... and Business is Good!. La gran diferencia con las demás bandas estaba en la increíble técnica con la que Mustaine tocaba su guitarra. Incluso, él asegura que le enseñó a James Hetfield (guitarrista de Metallica) muchas de las cosas que le permitieron a Metallica alcanzar la gloria. Otra característica de Megadeth son las letras, absolutamente políticas, que tocan temas como la corrupción o las guerras ilícitas.
Después de la aparición de los primeros discos de Thrash de la mano de Metallica y Slayer, los nombres comenzarían a sumarse a partir de 1984 conformando una larga y espectacular lista de discos clásicos.
Los Cuatro Grandes
Se conoce como "The Big Four" al grupo que forman Metallica, Slayer, Anthrax y Megadeth, los iniciadores y, a la vez, los más importantes exponentes del Thrash Metal. Los dos primeros ya habían hecho sus debuts discográficos en 1983. Anthrax lo haría un año después, a pesar de que la banda ya llevaba algunos años tocando en vivo y consolidándose (incluso ya tenía un demo, Soldiers of Metal). Fistful of Metal fue la respuesta de la costa este de Estados Unidos a lo que hacían sus colegas del otro lado del país. El disco tiene un sonido más europeo y cuenta con Neil Turbin en voces, quien después sería reemplazado por Joey Belladonna, el cantante histórico de Anthrax.
Por su parte, Megadeth debió esperar hasta 1985 para ver su debut en las calles. Luego de ser echado de Metallica por sus problemas con las drogas y el alcohol, Dave Mustaine, el principal creador de la cualidad más importante del Thrash (el uso machacante y agresivo de la guitarra) tardó un tiempo en conformar su propia banda y componer Killing is my Business... and Business is Good!. La gran diferencia con las demás bandas estaba en la increíble técnica con la que Mustaine tocaba su guitarra. Incluso, él asegura que le enseñó a James Hetfield (guitarrista de Metallica) muchas de las cosas que le permitieron a Metallica alcanzar la gloria. Otra característica de Megadeth son las letras, absolutamente políticas, que tocan temas como la corrupción o las guerras ilícitas.
Un disco perfecto atrás de otro
Un año antes de que saliera el primer disco de Megadeth, Metallica ya editaba su segundo LP, Ride the Lightning, considerado por muchos como el mejor de la banda, que se superó considerablemente en lo compositivo y en lo musical. Canciones más complejas y oscuras conforman un disco indispensable. "For Whom the Bell Tolls" en uno de los mejores temas de la historia del Heavy Metal.
Por su parte, tras el éxito de Show no Mercy, Slayer sacó un EP de sólo tres temas que buscaba no cortar el gran envión, que continuó en 1985 con Hell Awaits, a la vez que Anthrax sacaba Spreading the Disease, con Belladonna por primera vez en voces.
Ese mismo año Exodus debuta con Bonded by Blood, que ya estaba terminado para mediados de 1984 pero se atrasó por problemas entre la banda y el sello discográfico. El disco es reverenciado a tal punto que, por ejemplo, existe una banda llamada Bonded by Blood en su honor.
1986, el mejor año del Thrash Metal Church, procedente de Washington, fue de las bandas fundadoras del Thrash. Sin embargo, tardó mucho en editar su primer disco de estudio autotitulado (fines de 1984), que además cuenta con un sonido bastante crudo.
Uno de los mejores discos de la historia del Heavy Metal vio la luz ese año: Master of Puppets, tercero de Metallica, es un clásico de clásicos. Refinado, complejo, oscuro y emotivo. Los nativos de Los Ángeles estaban en la cúspide de la creatividad.
Slayer editó Reign in Blood, practicando un Thrash más furioso y agresivo pero igualmente imprescindible. Por su parte, Megadeth logró su primer gran disco. Peace Sells...but Who's Buying? muestra un Thrash mucho más técnico que el de sus colegas y con pequeñas dosis de Heavy clásico y Speed Metal.
El último de los cuatro grandes, Anthrax, presentó Among the Living, un disco con un nivel que luego jamás volverían a alcanzar. Curiosamente, casi a la vez editaron un EP llamado I'm the Man, que cuenta con una canción que mezcla Thrash Metal con Rap por primera vez en la historia. El EP, adelantado a su tiempo, se convirtió en el único disco de Platino de Anthrax.
En 1986 también vieron la luz grandes discos de Thrash de bandas como Kreator, Overkill, Death Angel o Sodom. El caso más sorprendente es el de Testament y su gran debut de 1987, The Legacy. Es que al momento de su grabación, Alex Skolnick (guitarrista) tenía tan sólo 16 años.
Bandas emblemáticas y discos recomendados
- Metallica: Ride the Lightning (1984), Master of Puppets (1986), Metallica (1991).
- Slayer: Reign in Blood (1986), South of Heaven (1988).
- Megadeth: Rust in Peace (1990), Countdown to Extinction (1992), Youthanasia (1994).
- Anthrax: Spreading the Disease (1985), Among the Living (1986).
- Overkill: Feel the Fire (1985), Taking Over (1987)
- Testament: The Legacy (1987), Practice what you Preach (1989), The Gathering (1999).
- Sodom: Agent Orange (1989).
- Annihilator: Allice in Hell (1989).
- Kreator: Extreme Aggression (1989).
- Death Angel: Act III (1990).
- Exodus: Bonded by Blood (1985), Fabulous Disaster (1988).
Los años dorados del Thrash Metal estaban llegando a su fin para 1990, pero antes, Metallica y Megadeth se encargarían de regalarle al mundo dos joyas inmortales.
"Rust in Peace" y "Metallica", la perfección del Thrash
Después de editar el peor disco de su carrera y de salir de un centro de rehabilitación por su problema con las drogas, Dave Mustaine puso las cosas en orden. Echó a Chuck Behler (baterista) y a Jeff Young (guitarrista). Para reemplazar al primero, llamó a Nick Menza, quien había sido su técnico de batería. Marty Friedman (ex Cacophony) ocupó el lugar de Young. Juntos se encargaron de los solos de guitarra del disco. Todos los riffs fueron obra exclusiva de Mustaine.
El resultado fue Rust in Peace, considerado habitualmente como el mejor disco en la historia del Heavy Metal. "Holy Wars...The Punishment Due", primer tema, tiene velocidad, cambios de ritmo, riffs y armonías increíbles en sus seis minutos. "Hangar 18" nos regala un duelo de guitarras imposible y frases para el recuerdo entonadas por Mustaine como "inteligencia militar, dos palabras que combinadas no tienen sentido". En "Take no Prisoners", toca a una velocidad sobrenatural. Y así se podría seguir, tema por tema, ya que Rust in Peace no tiene desperdicio y es uno de esos discos a los que no se les puede quitar la atención hasta el último segundo. Insuperable, Megadeth creó una verdadera joya para todos los tiempos.
Metallica no se quedaría atrás. Con su disco auto titulado modificó su propuesta adaptándola a las nuevas generaciones. Lo que se conoció en todo el mundo como el "Álbum Negro" (ya que no tiene nombre y su tapa es completamente oscura) llevó a la banda al trono absoluto del Metal.
Metallica fue el último gran disco de Thrash antes de que la ola de Grunge encabezada por Nirvana arrasara con la popularidad que el estilo había tenido en los 80. Pero como el cambio ya se sentía, Metallica (conscientemente o no) le bajó varios cambios a la velocidad del nuevo disco en comparación con el anterior (...And Justice for All). Esto dio como resultado un álbum mucho más accesible para el público en general, pero sin dejar de ser pesado. La idea dio resultado. Metallica es el disco más vendido en la historia del Heavy Metal (alrededor de 37 millones de copias). Algunos fans se quejaron por el ablande musical o acusaron a la banda de buscar únicamente el éxito comercial. Pero si se dejan de lado estas cuestiones y se evalúa sólo la música, Metallica es un disco increíble.
Arranca con "Enter Sandman" (que fue el primer single) y ese riff estupendo seguido por un estribillo que muestra a Hetfield más melódico pero igualmente brillante. "Sad But True" le sigue con su pesadísimo riff. La balada "Nothing else Matters" sonó en cada FM del planeta. Con sus arreglos orquestales (inédito para la banda) y el solo de Hetfield sobre el final, conquistó el mundo entero. Por su parte, Kirk Hammet entrega el mejor punteo de su carrera en "The Unforgiven", canción tan exitosa que tuvo dos secuelas: "The Unforgiven II" en Re-Load y "The Unforgiven III" en Death Magnetic.
La década de los 90: el Grunge al poderDe esta manera, Metallica y Megadeth entregaban dos obras maestras antes de que el mundo se olvidara del Thrash Metal.
El 24 de septiembre de 1991 Nirvana sacó Nevermind, precedido por el single "Smells Like Teen Spirit". En pocos meses, el álbum destronó a Dangerous de Michael Jackson del puesto número uno del ranking Billboard. El público se abalanzó sobre la nueva moda, perdiendo interés en toda banda de Heavy Metal, lo que llevó a muchas de ellas a modificar sus propuestas con resultados más que mediocres. Años más tarde, muchos definieron polémicamente a Nevermind como "el disco que mató al Heavy Metal".
Sólo algunos discos se salvaron de la intrascendencia, como Countdown to Extinction y Youthanasia de Megadeth, que arrastraba el éxito de Rust in Peace, o The Gathering de Testament, recién en 1999.
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